Tailandia –  Km. 75.603

Desde Calcuta estudié el camino a seguir hacia el sudeste asiático, pero como Birmania tiene casi todas las fronteras cerradas, llegar a Tailandia por tierra desde India era imposible, por ello tomé un avión directo a Bangkok, la capital del país.

Y llegar a Bangkok fue impactante, porque tiene una población que supera los 6 millones de habitantes y porque no sólo es el centro político, social y económico de Tailandia, sino de Indochina y del Sudeste Asiático. Es una ciudad cosmopolita en constante movimiento que expone su pasado, presente y futuro con sus antiguos templos o con sus impresionantes centros comerciales y altísimos rascacielos.

01bangkok

Bangkok también es conocida como la “Venecia de Oriente”, porque antiguamente el transporte de personas y mercaderías se hacía por los canales del río Chao Phraya que atraviesa la ciudad y que se comunica con el interior del país. De esta manera la vida de los tailandeses se centraba en estas vastas redes de canales y por ello se consideraban los señores del agua. Y aunque el tiempo ha pasado en la actualidad gran parte de la población utiliza el Chao Phraya Express, el transporte marítimo que recuerda la antigua vida fluvial. Durante la temporada de lluvia el agua en los canales y el río se desborda dando lugar a graves inundaciones y por ello se rumorea que la ciudad se hunde un par de centímetros por año.

Durante mi estadía en la capital contacté la prensa local y también algunas empresas locales, pero con éstas últimas no tuve suerte. La respuesta de la vicepresidente del departamento de marketing y publicidad de una de ellas fue contundente: “Nosotros esponsorizamos eventos grandes, millonarios” me dijo, “y tu proyecto es pequeño y no entra”. Me encantó su sinceridad. Por ello preferí pasar mi estadía en Bangkok haciendo un curso de masajes tailandés, trabajando en la nueva website y visitando los lugares turísticos. Entre ellos la zona de Ratanakosin, que es la parte más antigua de la ciudad, el centro vital del budismo tailandés, uno de los lugares más venerados y sagrados del país. Allí se encuentra el Wat Pho, el mayor templo de Bangkok que se destaca por albergar el Buda yacente más grande del país, de 46 mt de longitud y una importante colección de imágenes de Buda. Según me explicaron la arquitectura de los templos simbolizan elementos de la religión, sus tejados están construidos normalmente en series de tres niveles escalonados que representan a Buda, a sus enseñanzas y a sus seguidores.

02-watphobangkok
03-budayacentewatphobangkok

En mi recorrido turístico también visité la exótica Chinatown, y las famosas y ajetreadas calles Khao San, Sukhumvit y Patpong, esta última conocida como el distrito rojo. Según me explicó Jorge, un mexicano que lleva más de 3 años en la ciudad, Bangkok es un destino turístico en el que muchos hombres la visitan sólo por el sexo, ya sea hetero u homo, pero también hay opciones para las lesbianas o para quien busca una lady boy, un show de strip-tease o un sex show. “En la actualidad todos estos lugares atraen a más turistas que a buscadores de placer”, me decía Jorge, “y a pesar de que algunos anuncian sus shows gratuitos suelen haber recargos ocultos y por ello cuando se intenta evadir la escandalosa cuenta aparecen dos gorilas musculosos que bloquean la puerta”.

Pero lo que más me llamó la atención es la cantidad de extranjeros que muy orgullosos caminan de la mano por toda la ciudad con sus novias tailandesas demasiado feitas.

Camino hacia el norte

Queriendo evitar el gran tráfico de Bangkok, dejé la ciudad un domingo por la mañana en dirección Ayuthaya. Y debido a que no llevaba mapa de la ciudad ni del país, (solo del sudeste asiático) me resultó muy difícil llegar hasta la ruta que me llevaría hacia el norte. Por ello a cada giro me detenía para consultar si estaba en la dirección correcta, pero la mayoría de las veces me costaba comunicarme con las personas porque no hablan inglés.

Luego todo fue más fácil, la ruta por varios días fue plana, el clima por ser el mes de febrero (2010) era ideal, y durante varios días tuve un leve viento a favor que me permitía pedalear tantos km como quisiese. Pero aquel mediodía, a la hora de comer me detuve en un puesto callejero de un pueblo y no me gustó. Porque pese a que le dije: “Mae pet” que significa sin picante, la comida estaba picantísima; curry, pimienta, chili, jengibre, todo lo que probaba tenía de todo un poco, o demasiado para mi gusto. La comida tailandesa es muy condimentada y sin sal. Puede ser agria, dulce, amarga o picante, pero ninguna me viene bien, porque mi gusto se inclina más hacia lo clásico. La mayoría de las veces que como en lugares locales termino con los labios ardiendo y por ello cuando me levanto con ganas de patear la mesa. Y así me viene a la mente la indicación del médico que visité en Bangkok, quién me hizo una gastro-endoscopía debido a mis fuertes dolores estomacales: “Tenes gastritis crónica”, me dijo, “tenes que cuidarte con la comida, no comas nada picante”. “Pero como hacerlo por estas latitudes”, pensaba. Al final durante casi todo el viaje a través de Tailandia me la pasé cocinándome, y en verdad que comía mucho mejor, porque encima los platos tailandeses son tan pequeños que solo al verlos dan ganas de ordenar otro. De esta manera, mi menú no era tan variado, pero al menos quedaba satisfecho, espaguetis con salsa de tomate y atún, o papas con zapallo, huevos y el infaltable atún.

04-cocinandome
05-comida_tailandesa

Durante mi recorrido me detuve en Ayuthaya y en Sukhothai, dos destinos turísticos que a través de sus ruinas describen la historia del país. Se cree que los primeros thai emigraron desde el sur de China y se asentaron a lo largo de los valles fluviales formando pequeñas comunidades agrícolas que finalmente cayeron bajo el dominio del imperio Khmer, actual Camboya. En el siglo XIII surgió el Reino Budista de Sukhothai que es considerado como el primer estado Thai en la región, conocida como Siam. Durante este reino se creo la escritura thai y se construyeron importantes templos. Pero un siglo más tarde el reino de Sukhothai se vio opacado por otra potencia thai que surgió en la isla fluvial de Ayuthaya y que luego se convirtió en un importante puerto cosmopolita de la ruta comercial de Asia. De esta manera, entre los siglos XIV y XVIII Ayuthaya fue la capital de Siam y más de 30 monarcas la gobernaron, hasta que los birmanos consiguieron invadirla. Finalmente los thai reconstruyeron su capital en la actual Bangkok, fundada por la dinastía Chakri que aún ocupa el trono.

06-ayuthaya
07-sukhothai_tailandia

Según me explicaron Wan y Mou, una pareja de tailandeses que también viajaron por el mundo en bicicleta, a pesar de la presión europea Tailandia es el único país del sudeste asiático que nunca ha sido colonizado por una potencia europea, pero su precio fue ceder territorios de las actuales Laos y Camboya a la por entonces colonia francesa de Indochina y tres provincias meridionales en la actualidad de Malasia a la colonia Británica.

Durante mi recorrido por el norte de Tailandia pedaleé por la autopista y también por rutas secundarias que me permitieron adentrarme y conocer más acerca del país y de su gente. Los tailandeses son gente tranquila, relajada y educados. A diferencia de otros países nunca me sentí invadido por la curiosidad ajena pero la paradoja que a pesar de que varias veces se me acercaron ciclistas en la ruta o la misma gente en los lugares que me detenía, nunca fui invitado a una casa para pasar la noche, para un almuerzo o simplemente para beber un té. Algo muy distinto si lo comparo con el mundo árabe. Me dio la sensación que los tailandeses están en la suya. Por ello siempre he dormido en hoteles simples, en mi carpa o en templos a los que me acercaba para que me alojen una noche. Allí los monjes siempre me asistieron con un lugar para dormir y con comida.

08-campesino_tailandes
09-pablo_garcia_en_ruta_ por_tailandia

Cuando pasé por la localidad Wiang Kosai me topé con una escuela de monjes, donde justamente unos 250 iniciados posaban para una foto. Entonces me detuve y les pedí pasar la noche. Allí me recibió Ven Charnsak Kantigo quien me dio la bienvenida y me explicó un poco acerca de sus tradiciones. De acuerdo a Ven el país, la familia y la vida diaria de los tailandeses están ligados a la religión. Todos los hombres han de ser monjes una corta etapa de sus vidas, tradicionalmente el tiempo que se pasa en un templo son tres meses. De esta manera una familia adquiere gran prestigio cuando un hijo “toma la toga y el cuenco”. Aquella mañana asistí al programa diario de la escuela que se inicia con el canto de mantras a las 4 am. y meditación. Luego, según Ven, a lo largo del día lo iniciados deben aprender acerca del Budismo, del Dharma (camino recto) y disciplina; y sobre el final de la tarde nuevamente se cantan los mantras y se medita. La iniciación dura 40 días. Ven era el único monje que hablaba inglés ya que vivía en Australia donde había formado su familia y donde tenía dos restaurantes, pero según me explicaba hacía más de dos años que había renunciado a todo, porque su objetivo ahora era la vida monástica.

11-conjulianylorenaCamino a Chiang Mai también me encontré con Julián y Lorena, dos argentinos de Boulogne que recorren el mundo en moto desde el año 2002. Desde entonces los chicos viajaron más de 170.000 km a través de America, Europa, África occidental y Asia. Pero según Julián, cada vez se les pone mas difícil; la razón me decía: “por los papeles de la moto y porque hace 3 años que viajamos con un perro”. Julián y Lorena quieren completar su vuelta al mundo y para ello se financian vendiendo artesanías. Por varios días compartimos la ruta, los almuerzos y las noches de acampadas. Julián que siempre había trabajado como carpintero se había convertido en un gran contador de historias y no paraba nunca y Lorena, una ex peluquera, en su inseparable compañera.

Si deseas conocer más acerca de mi viaje, consigue el Documental: Pedaleando el Globo